Una Cucharada, Energía Ilimitada: Por qué Uso Mantequilla de Cacahuete Antes de Entrenar en Ayunas

Inspira a Alguien


A Personal Habit That Turned Into a Secret Weapon

Llevo años corriendo: madrugando, en calles tranquilas, con la mente despejada. Y con el tiempo, he aprendido cómo funciona mejor para mí. Si bien los entrenamientos en ayunas tienen su importancia, también he aprendido que un pequeño detalle marca la diferencia.

Ahí es donde entra en juego una cucharada de mantequilla de cacahuete. Una sola cucharada antes de correr en ayunas, de ir al gimnasio o de montar en bicicleta me da la energía justa, sin sentirme llena ni pesada. A veces la voy variando:

Solo agua y mente despejada

Una cucharada de mantequilla de cacahuete

O un plátano untado en mantequilla de cacahuete para sesiones más largas

Este pequeño hábito cambió mi desempeño y la ciencia lo respalda.

Por qué funciona: Respaldo Nutricional

Hablemos de hechos, no de tendencias.

  1. La mantequilla de cacahuete proporciona energía de digestión lenta.
    Una cucharada (aproximadamente) contiene:
  • ~95–100 calorías
  • 4 g de proteína
  • 3 g de carbohidratos
  • 8 g de grasas saludables
  • Magnesio, vitamina B6 y potasio

Estos nutrientes estabilizan el azúcar en sangre, apoyan los músculos y proporcionan una liberación constante de energía, lo cual es ideal para el movimiento en ayunas.

✱ Según el Consejo Americano de Ejercicio (ACE), consumir pequeños refrigerios ricos en nutrientes antes de entrenar puede prevenir la fatiga y preservar los músculos, a la vez que promueve la quema de grasa.

  1. Previene bajones de energía.
    Correr o entrenar en ayunas puede provocar bajadas de azúcar en sangre si el entrenamiento se extiende más de 30 a 45 minutos. La mantequilla de cacahuete retrasa ese bajón, manteniendo el cuerpo en modo quema grasa, pero sin agotarlo.
  1. Favorece la oxidación de grasas.
    En el cardio en ayunas, el cuerpo aprovecha las reservas de grasa. Sin embargo, la falta de energía puede provocar la degradación muscular. Las grasas saludables, como las de la mantequilla de cacahuete, promueven el metabolismo de las grasas y protegen los músculos.

Conciencia Mente-Cuerpo: Entrénala, No La Agotes

“La mantequilla de maní me enseñó que no necesitas más, solo lo correcto”.

No todos los cuerpos están listos para funcionar sin energía. He entrenado mi cuerpo con el tiempo, equilibrando días de ayuno completo con días de «combustible ligero». No se trata de esforzarse al máximo. Se trata de saber qué funciona, adaptarse y desarrollar fuerza con intención.

Algunos días, el ayuno puro me da esa ventaja. Otros, escucho a mi cuerpo y le doy un poco de ayuda. La mantequilla de cacahuete es una herramienta pequeña pero poderosa en ese sistema.

«Todo en exceso es perjudicial», lo dijiste perfectamente. Eso incluye el ayuno. Pero cuando se usa con prudencia y con autoconciencia, el movimiento en ayunas puede liberar resistencia, claridad y una verdadera quema de grasa, especialmente con el apoyo adecuado.

Cómo Probarlo: Protocolos Simples

Si tienes curiosidad por probar esto, te sugiero que comiences así:

Opción 1:
→ Despertar → beber agua → 1 cucharada de mantequilla de cacahuete → esperar 10-15 minutos → empezar a correr o entrenar

Opción 2 (sesiones más largas):
→ Medio plátano con mantequilla de cacahuete → Estiramiento ligero → Entrenamiento (ideal para carreras de más de 45 minutos o levantamientos intensos)

Opción 3 (ayuno puro):
→ Solo agua → cardio corto (20-30 minutos) → comer una comida de recuperación equilibrada después

En Resumen: Pequeños Insumos, Gran Energía

“Una cucharada de combustible puede rendir más que un tanque lleno de pelusa”.

Una cucharada no es una comida, pero podría ser el impulso que necesitas. Ya sea que corras, boxees, montes en bicicleta o levantes pesas, no tengas miedo de probar qué funciona para tu cuerpo. No necesitas polvos pre-entrenamiento ni planes sofisticados. A veces, solo estás tú, la luz de la mañana y una cucharada de algo que te sienta de maravilla.

Escucha a Tu cuerpo: Tiene Las Respuestas

La verdad es esta: lo que a mí me funciona puede que no te funcione a ti. Y no pasa nada. Cada cuerpo es diferente. No se trata de copiar rutinas, sino de crear conciencia y experimentar con el cuidado.

Tienes que ser mentalmente fuerte para entrenar en ayunas, y más aún para no obsesionarte con la comida. Lleva tiempo. Necesitas estar en un peso que apoye tu rendimiento y emocionalmente en un lugar donde la disciplina no sea un castigo, sino paz.

No te apresures. No lo fuerces. Inténtalo. Adáptate. Decide cuándo estás listo para comprometerte, a tu propio ritmo.

Sobre todo, escucha a tu cuerpo. Las respuestas ya están ahí, solo tienes que estar lo suficientemente callado para oírlas.


Inspira a Alguien

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio